SuscripcionesContactoPublicidad Directorio Hemeroteca Mapa de sitio
CHIAPAS  

Sida: una marcha, varios prejuicios

Jorge Meléndez Preciado
Resulta importante que en México se haya efectuado la Conferencia Internacional del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida). Nuestro país es el segundo en Latinoamérica en ese flagelo: 200 mil infectados registrados frente a 800 mil en Brasil, aunque innumerables casos no se reportan.

 

 


Publicidad

Es indispensable cerrar filas para atacarlo en serio. El gobierno federal eroga 8 mil millones de pesos al año para combatirlo.
El sábado 2 de agosto, se efectuó la marcha internacional contra el estigma del Sida y la homofobia. Vimos la participación de contingentes diversos, multicolores, deseosos de hacerse presentes ante una sociedad que ya no se espanta tanto con las preferencias sexuales; pero sigue buscando en lo estrafalario lo importante, en lugar de encontrar en el arrojo y la valentía lo fundamental.

Lo mismo estuvieron las famosas Católicas por el Derecho a Decidir, las cuales con pensamientos de La Biblia desafiaron a la jerarquía eclesiástica, que una banda de seis chavas que coreaban: “No queremos pan, no queremos pan; nos gusta la tortilla, la tortilla nacional”.

El Partido Socialdemócrata se hizo presente con una manta arcoiris y una veintena de activistas de playeras rojas. Más discreto, el Partido de la Revolución Democrática estaba al lado; entre los dirigentes de esa organización, el diputado encargado de cultura, Alfonso Suárez del Real, y Jesús Ortega con su familia. Otros ni siquiera una propaganda distribuyeron, para hacer evidente que ven con distancia y desdén el problema.

Curioso, la vieja Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos repartía unas bolsitas verde encendido con condones. Propaganda evidente, pero cuando menos alguien entendió que deberían estar presentes de cualquier forma.

Las sexoservidoras, algunas con máscaras de calavera, desplegaron letreros, entre ellos uno que decía: “Trabajo sexual igual a derecho sexual”. En un pequeño contingente de señoras, una valerosa traía una pancarta: “Amo a mi hijo gay”. El miedo empieza a perderse.

El sonido nos conmueve. La voz asegura: “En siete países ser homosexual o lesbiana se paga con la pena capital. En 85, son delitos que se persiguen”. Llegan personas en sillas de ruedas. No sabemos si por la enfermedad, pero avanzan sin lamentos, más bien con orgullo, decisión.

Los muxes oaxaqueños –homosexuales muy queridos, una contribución mexicana ancestral– llevan dos mantas. En la primera se lee: “Gobierno fascista, homofóbico y racista”. En la otra: “El Sida no mata; el gobierno te remata”.
Pasa la Iglesia de Reconciliación: Amor a Dios. En seguida alerta: “El banco HSBC, discrimina”. En dicho consorcio se obliga a quienes ingresarán en sus filas a realizarse pruebas clínicas para determinar si padecen Sida –algo fuera de la ley–; quien resulta portador de la enfermedad es cesado.

Una consiga que se repite y es básica de los contagiados con el virus: “No somos el problema. Somos la solución”. Cierto, sólo con ellos pueden darse pasos en serio. Los portadores van en aumento, especialmente mujeres. Si en 1981, al descubrirse la cepa, la proporción de ellas en relación con los hombres era de una a 17, hoy es de fémina y tres varones, y en 2010 se igualará. Muchas razones, entre ellas machismo, migración, temores y principalmente falta de protección, incluso entre parejas confiadas y/o descuidadas, posibilita que el mal avance.

La manifestación fue muy raquítica: alrededor de 2 mil 500 asistentes. Fue minúscula, cerca del 10 por ciento.

En la desplegada iban el secretario de Salud, José Ángel Córdova, el director del IMSS, Juan Molinar, el de Atención Médica en el Distrito Federal, Armando Ahued, y el ombudsman capitalino, Emilio Álvarez Icaza. El contingente, que ganó las fotos principales, se le distanció de los más. A 50 metros venía el grueso de los otros participantes en la caminata. Ausentes, Gilberto Rincón Gallardo y dirigentes del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Tampoco apareció Marcelo Ebrard.

 

Revista Contralínea
Publicado: Año 4 / Septiembre 2008 / Número 46



Tu opinión:

Tu nombre:
E-mail

Escribe tu mensaje aquí:

Publicidad

Caricaturistas de Contralínea
De Actualidad

 

 

Publicidad

 

Avance Contralínea
 


En la República:  

Números atrasados





Baja California   Chiapas   Chihuahua  Coahuila  Estado de México  Guanajuato Oaxaca  Sinaloa  Veracruz Zacatecas

2005 Revista Contralínea Derechos Reservados CIMCOM
Av. Juárez 88, primero piso, desp. 110 y 111. Col. Centro, México D.F.
Tels: 9149-9802 /03 /05

Sitios Recomendados:
| Oficio de Papel | Revista Fortuna |